Última publicación
¿Escribir qué? Pensé en papá
Por qué existe este sitio
Necesito a Dios.
No como una idea.
No como una etiqueta.
No como algo que visito una vez a la semana o de lo que hablo a distancia.
Necesito una relación real con Él—una relación viva, tangible y formativa. Una relación que transforme mi manera de pensar, de elegir, de amar y de perseverar.
No estoy buscando actividad religiosa ni ruido espiritual. Estoy buscando comunión: conocer a Dios tal como Él es, escucharlo a través de su Palabra, y permitir que su presencia me corrija, me consuele y me transforme.
Creo que Dios desea ser conocido, no solo estudiado; confiado, no solo explicado; seguido, no solo discutido. Y creo que la vida cristiana está llamada a vivirse como una relación continua con Él—marcada por la honestidad, la humildad, la obediencia y la gracia.
Esta es mi postura: no dominio, sino dependencia.
No certeza en mí mismo, sino confianza en Él.
Necesito a Dios—y estoy aprendiendo, lentamente, a dejar que Él sea Dios en mi vida.
Una invitación
Si estás buscando respuestas, quizá encuentres algunas.
Si algo aquí te lleva a hacer una pregunta, me gustaría saberlo.
Lo que encontrarás aquí
No estamos aquí para argumentos, titulares, miedo, política ni ruido.
Aquí encontrarás reflexiones sobre:
- Pasajes bíblicos que a menudo se malinterpretan
- Ideas o preguntas que estoy intentando desarrollar
- Reacciones que surgen al escuchar la Escritura o a través de conversaciones, podcasts, sermones o momentos de inspiración que creo que Dios ha soplado
- Historias que invitan a escuchar con mayor profundidad, y pensamientos escritos no como declaraciones, sino como invitaciones
Este no es un lugar para la certeza disfrazada de fe.
Es un lugar para preguntas hechas con reverencia y para la verdad recibida con paciencia.
Gran parte de este sitio aún está tomando forma.
Algunas secciones están incompletas.
Algunos pensamientos todavía se están escribiendo.
Eso es intencional.
La fe, después de todo, no es algo que se apresura.
Si estás buscando respuestas, quizá encuentres algunas.
Si estás buscando a Dios, espero que lo encuentres hablando—
a veces de manera más silenciosa de lo que esperamos.
Eres bienvenido a leer.
Eres bienvenido a quedarte.
Eres bienvenido a escuchar.

